Sotero Prieto Olasagarre. Nació el 21 de abril de 1805 en la Ciudad de Panamá, Nueva Galicia, y murió el 4 de mayo de 1869 en Guadalajara, Jalisco. Fue hijo de José Vicente Prieto y Ramos y de Teresa Olasagarre y Vera.  Llegó a corta edad a México, con sus padres, por el puerto de San Blas en Nayarit, y la familia se asentó en Guadalajara.

A los 16 años de edad, viajó a la Ciudad de México, donde estudió en el Seminario de Minería (1821-1822). Durante la década de los veinte se asoció con su tío Pedro Juan de Olasagarre en varios negocios en Guadalajara. A finales de los veinte se fue a España, donde en la Ciudad de Cádiz conoció a su futura esposa.  En noviembre de 1830 se casó con la gaditana Isabel González Bango de la Puebla en la iglesia parroquial de Nuestra Señora Santa María del Prado, la Mayor de Ciudad Real, capital de la Provincia de la Mancha. En España nacieron sus dos primeros hijos, siendo la primera Isabel Ángela, quien se convirtiera en egregia poetisa y dramaturga, y el segundo José. Tuvieron en total once hijos, el último de los cuales, Raúl, fue padre del destacado matemático Sotero Prieto Rodríguez. Sotero Prieto Olasagarre regresó a México 1837. En 1840, en sociedad con su primo Manuel Olasagarre Mejía fundó la primera fábrica textil en Guadalajara:  La Escoba; más adelante, fundó La Experiencia (véase Guzmán [2008]).  Estas fabricas marcan el comienzo de la industrialización de la ciudad de Guadalajara. Don Sotero fue uno de los más notables empresarios tapatíos, promotor de la industrialización de esa ciudad. También era un hombre muy culto y gran conocedor de las matemáticas, frecuentemente solicitado por la Escuela de Minas en la Ciudad de México, para impartir cursos de matemáticas y fungir como sinodal de exámenes.


Don Sotero fue miembro de un grupo de liberales conocidos en Guadalajara como "los panameños", por su origen, aunque entre ellos se encontraba Pedro Landázuri, nacido en Perú, pero casado en Panamá con María de Jesús Olasagarre y Vera. Sotero fue presidente del Ayuntamiento de Guadalajara en 1862.  Durante su gestión expidió una disposición que prohibía el "retrógrado espectáculo" de las "diversiones de toros" en esa ciudad. Sotero Prieto Olasagarre fue un muy buen padre, que procuró una educación esmerada para sus hijos.  Puso mucho empeño en la formación de su hija Isabel Ángela, que tuvo todas las facilidades para converirse en la egregia poetisa y dramaturga que fue. Vale la pena resaltar que ésta fue una actitud notable de don Sotero en una época en la que las mujeres eran muy reprimidas por sus padres.

Una biografía muy interesante y detallada de Sotero Prieto Olasagarrre es:

Guzmán Muñoz, María del SocorroSotero Prieto Olasagarre, un visionario decimonónicoRelaciones 116, Otoño 2008, Vol. XXIX

Carlos Prieto de Castro
[Sotero Prieto Olasagarre es mi tatarabuelo]