Pierre Laurent Wantzel.  Nació el 5 de junio de 1814 en París, Francia, y murió el 21 de mayo en París, Francia. Su padre sirvió al ejército por siete años después del nacimiento de Pierre, luego fue profesor de matemáticas aplicadas en la École Speciale du Commerce. Pierre Wantzel asistió a la primaria en Ecouen, cerca de Paris, donde vivía la familia.  Incluso desde niño mostró un excepcional talento para las matemáticas, tema en el que tenía gran interés.

 

 En 1826, cuando apenas tenía 12 años, Wantzel entró a la École des Arts et Métiers de Châlons.  Tuvo la gran fortuna de tener a Étienne Bobillier como su maestro de matemáticas. Sin embargo, en esa época, Francia estaba atosigada con revueltas políticas, una de las cuales obligó a la escuela a reorganizarse en 1827.  Molesto por la pérdida de calidad académica, en 1828, Wantzel ingresó al Collège Charlemagnedespués de aprender latín y griego con M. Lievyns (con cuya hija se casó más tarde).

En 1829, cuando apenas contaba con 15 años de edad, editó una segunda edición del Tratado de aritmética, de Reynaud, probando un método para encontrar raíces cuadradas que ya se conocía, pero se usaba sin tener una prueba.

Obtuvo el primer lugar en 1832 en el examen de ingreso para la École Polytechnique, así como para la sección de ciencias de la École Normale. Nadie había logrado esto antes.

Ingresó a la École des Ponts et Chaussées (Escuela de Ingeniería de Puentes y Calzadas) en 1834 y fue enviado a los Ardennes en 1835 y luego a Berry en 1836. Sin embargo, prefería enseñar matemáticas.

Para impulsar su carrera en matemáticas, pidió permiso para ausentarse. Comenzó a dar clases de análisis en la École Polytechnique en 1838 pero, además, se recibió como ingeniero en 1840 y a partir de 1841 fue profesor de mecánica aplicada en la École des Ponts et Chaussées.  Wantzel no era del tipo que se hace la vida fácil, de modo que asumió reponsabilidades adicionales haciéndose cargo de los exámenes de ingreso en la École Polytechnique en 1843, además de impartir varios cursos sobre matemáticas y física en diversas escuelas de París, incluyendo el Collège Charlemagne.

Wantzel tiene fama por su obra sobre resolución de ecuaciones por radicales.  En 1837 publicó demostraciones sobre los más famosos problemas de matemáticas de todos los tiempos, en un artículo en la revista de Liouville, Journal de Mathématiques Pures et Appliquées,  sobre los medios de reconocer si un problema geométrico puede resolverse con regla y compás.

Gauss había afirmado que los problemas de duplicar el cubo y de trisectar el ángulo no podían resolverse, pero no dio pruebas de ello.  En su artículo de 1837, Wantzel fue el primero en probar estos resultados.  Más tarde, Charles Sturm dio mejores pruebas, pero no las publicó.

In 1845, Wantzel, continuando su investigación sobre ecuaciones, dio una nueva demostración sobre la imposibilidad de resolver todas las ecuaciones algebraicas por radicales. En la introducción hace referencia a una prueba de Abel, afirmando que aunque es correcta, la presenta de una forma demasiado complicada.  Abunda diciendo que, muchos años atrás, Ruffini, un matemático italiano, había tratado la misma pregunta de una manera mucho más vaga y con herramientas insuficientes, aunque regresando varias veces al tema. Continúa diciendo que al trabajar con las contribuciones de Abel y Ruffini, y echando mano de los principios que él mismo estableció en un artículo anterior, llegó a la prueba rigurosa deseada.

Wantzel publicó más de 20 artículos, tres de los cuales fueron escritos con Saint-Venant y conciernen al flujo de aire cuando hay gran diferencia de presiones.  Se le debe a él una nota sobre varillas elásticas, varios trabajos sobre flujo de aire y, finalmente, en 1848, se publicó una nota póstuma sobre diámetros rectilíneos de curvas.  Fue él el primero en dar la integración de las ecuaciones diferenciales de la curva elástica.

Parece que su fallecimiento se debió a exceso de trabajo.  Usualmente trabajaba en la tarde sin irse a la cama hasta muy entrada la noche, y antes de dormir se ponía a leer.  Dormía pocas horas con un sueño inquieto, además de abusar del café y ser muy desordenado en sus alimentos.

Ciertamente publicó Wantzel algunos resultados importantes, aunque debe de quedar claro que sus pruebas de la imposibilidad de resolver ciertos problemas clásicos de regla y compás descansan sobre trabajo de otros.

Basado en un artículo de J J O'Connor y E F Robertson